Stablecoins

Una stablecoin está diseñada para valer siempre lo mismo, casi siempre un dólar. En América Latina se convirtieron en la forma más común de tener dólares digitales.

Revisado el 1 de noviembre de 2026

En países con inflación alta o controles de cambio, como Argentina o Venezuela, mucha gente usa stablecoins para ahorrar en dólares, cobrar desde el exterior o enviar remesas. También son la base de casi todo lo que pasa en exchanges y en DeFi.

Que una stablecoin mantenga su precio depende de qué la respalda y de cuánto se puede confiar en quien la emite.

Cómo funcionan las reservas

Las más grandes, USDT de Tether y USDC de Circle, están respaldadas por efectivo y bonos de corto plazo del gobierno de Estados Unidos. Por cada token emitido debería haber un dólar guardado. También existen stablecoins respaldadas por otras criptomonedas, como DAI, y modelos algorítmicos.

Cuando se rompe la paridad

En mayo de 2022 se desplomó la stablecoin algorítmica UST. No tenía reservas reales, solo un mecanismo de intercambio con el token LUNA. En pocos días, las dos perdieron casi todo su valor. Desde entonces, las stablecoins sin reservas se consideran de muy alto riesgo.

Riesgos que conviene conocer

Una stablecoin depende de su emisor: este puede congelar direcciones por orden judicial, y si sus reservas fallan, la paridad se pierde. Además, tener dólares digitales en un exchange no es lo mismo que tenerlos en un banco: no hay seguro de depósitos.

Elige bien la red

El mismo USDT existe en varias redes, como Ethereum, Tron o Solana. Son caminos distintos, y mandar por la red equivocada puede hacer que pierdas el dinero. Revisa siempre antes de enviar.

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