En el sector se habla del trilema de la blockchain: una red quiere ser segura, descentralizada y rápida, pero solo puede cumplir del todo dos de las tres cosas. Cada blockchain elige un equilibrio distinto.
Para ti, eso significa que la red que uses define cuánto pagas de comisión, cuánto tarda una transacción y en cuántos intermediarios tienes que confiar.
Capa 1
Capa 1 son blockchains independientes con consenso propio: Bitcoin, Ethereum, Solana, Cardano, Avalanche y otras. Solana, por ejemplo, apuesta por servidores muy potentes para ganar velocidad, lo que limita quién puede operar un validador.
Capa 2 y rollups
Las redes de capa 2 corren sobre una blockchain principal y aprovechan su seguridad. Los rollups optimistas, como Arbitrum y Optimism, dan las transacciones por válidas y abren un plazo para impugnarlas. Los rollups ZK prueban cada cambio con una prueba criptográfica. Muchos rollups todavía dependen de un solo operador, y eso es un riesgo.
Oráculos
Una blockchain solo conoce sus propios datos. Para que un contrato inteligente sepa el tipo de cambio del peso, hace falta un oráculo que traiga la información de afuera. Chainlink es el más conocido. Datos de oráculo manipulados ya causaron pérdidas millonarias en DeFi.
Puentes (bridges)
Los puentes mueven valor entre blockchains: el activo queda bloqueado de un lado y se emite una representación del otro. Como concentran mucho dinero, son blancos favoritos de los hackers. El ataque al puente Ronin, en 2022, se llevó unos 600 millones de dólares.