Vitalik Buterin describió Ethereum en un whitepaper en 2013 y la red arrancó en 2015. La idea: una blockchain que no solo registre pagos, sino que ejecute programas. A esos programas se les llama contratos inteligentes.
Buena parte de DeFi, las principales stablecoins y muchos NFT funcionan en Ethereum. Para hacer cualquier cosa en la red pagas el procesamiento en ETH.
Contratos inteligentes
Un contrato inteligente es código que vive en la blockchain y hace exactamente lo que dice. Un exchange descentralizado como Uniswap es, en el fondo, un conjunto de estos contratos. La ventaja: si el código no lo prevé, nadie puede cambiar las reglas. La desventaja: un error en el código tampoco se puede deshacer.
Gas y comisiones
Cada acción en Ethereum consume gas, cuyo precio se mide en gwei, la milmillonésima parte de un ether. Desde la actualización EIP-1559 de agosto de 2021, una parte de cada comisión se quema y sale de circulación. Cuando la red está llena, la comisión base sube.
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The Merge: el fin de la minería
El 15 de septiembre de 2022, Ethereum cambió la prueba de trabajo por la prueba de participación. Según la Ethereum Foundation, el consumo de energía de la red bajó cerca de un 99.95 %. Desde entonces la red la protegen validadores que dejan ETH en garantía.
Capa 2
Como el espacio en Ethereum es limitado y caro, muchas aplicaciones se mudaron a redes de capa 2 como Arbitrum, Optimism o Base. Estas juntan muchas transacciones y solo mandan un resumen a Ethereum. Desde la actualización Dencun, en marzo de 2024, el costo bajó mucho. Más en blockchains.